La directora general de Radio Televisión Madrid (RTVM), Isabel Linares, ha asegurado que la empresa Abertis Telecom, responsable de la distribución de su señal de TDT, sostiene que la «potente señal» que interfirió el partido entre el Barcelona y el Inter de Milán del pasado 28 de abril fue un “sabotaje”.
“Ellos nos dicen que la naturaleza de la potente señal de origen desconocido es un sabotaje. Ellos piensan que no puede ser otra cosa que un sabotaje”, ha afirmado la directora del ente público en una comparecencia en la Asamblea de Madrid.
No obstante, Linares ha asegurado que no se le ha “pasado por la cabeza que (el sabotaje) tenga absolutamente nada que ver alguien de la casa”. “Si algo he aprendido en este tiempo es que los trabajadores de Telemadrid quieren a Telemadrid, y no puedo pensar bajo ningún concepto que esto sea un sabotaje relacionado directa ni indirectamente con la casa; lo tengo clarísimo”, ha aseverado.
Las interferencias, que afectaron a varias zonas de Madrid de forma no homogénea, comenzaron minutos antes de las 20.45, hora de inicio del partido, y terminaron alrededor de las 22.30, cuando ya había finalizado. Linares ha recordado que dichas interferencias “impidieron ver el partido a muchísimas personas” de la región, por lo que hay abiertas varias investigaciones por parte de la Policía Nacional, la Dirección General de Telecomunicaciones y la propia Abertis Telecom.
Los aficionados pudieron ver tras el encuentro del pasado miércoles entre el Barça y el Inter de Milán que el entrenador portugués José Mourinho saltaba al terreno de juego para festejar el pase a la final de Champions de su equipo. En su celebración protagonizó junto a Víctor Valdés la imagen del partido, después de que el portero del Barça le agarra del cuello y de la nuca para frenar su alegría.
El diario ‘Sport’ ha revelado la conversación que se produjo entre ambas. Cuando José Mourinho saltó al campo a celebrar la victoria haciendo “el avión”, Valdés le quiso parar los pies. “¿A dónde vas, loco?”, le increpó mientras veía cómo el Camp Nou tiraba objetos al portugués. “Déjame que voy a ver a mi afición”, le contestó Mourinho mientras intentaba zafarse del guardameta blaugrana. “No vayas para allí”, le aconsejó por última vez Víctor Valdés para pedir, a continuación, ayuda al árbitro.
Finalmente el colegiado llegó y Valdés soltó a Mourinho. El árbitro pidió al luso que se retirara al vestuario por seguridad. Ante la negativa del equipo técnico y los jugadores del Inter de Milán de abandonar el terreno de juego y con el incremento de tensión por parte de los aficionados que abandonaban el estadio, los responsables del Camp Nou decidieron encender los aspersores y acabar con el altercado.
El vicepresidente del FC Barcelona y precandidato a las próximas elecciones a la entidad azulgrana, Jaume Ferrer, ha reconocido el “error” de abrir los aspersores del Camp Nou cuando los jugadores del Inter celebraban el pase a la final de Liga de Campeones.
En declaraciones a Catalunya Radio, Ferrer dice: “Fue un error. Acepto las críticas. Al final se empezó a regar el campo, pero tampoco creo que les cauasra mucha incomodidad a los jugadores del Inter, no pienso que eso les aguara la fiesta”.
De este tema, y según una información del diario Público, desde el club aseguran que fue una medida disuasoria para los tifosi italianos, ya que había miedo de que los aficionados saltaran al campo. Aseguran que sólo cumplieron órdenes del departamento de seguridad.
Alrededor de un centenar de aficionados madridistas se concentró en los alrededores de La Cibeles para festejar la eliminación del Barçá en la Champions ante el Inter.
Los hinchas, que tenían miedo a que el Barça jugara la final el 22 de mayo en ‘su’ estadio, estallaron de júbilo nada más pitarse el final del partido en el Camp Nou. Muchos cántigos alrededor del lugar habitual de celebración madridista, acompañados de cláxones de los coches que pasaban por la zona.
Los culés no se quedaron atrás, y pese a la eliminación del equipo, un centenar de aficionados decidió irse a la Fuente de Canaletes para celebrar haber estado a un sólo paso de su tercera final de Champions en cinco años.
Cristiano Ronaldo vio ayer cumplido su deseo de ver eliminado al Barça de la Champions. “Quiero que el Barça pierda porque soy del Madrid”, reconoció esta semana el portugués en los micrófonos de la COPE.
Otra de las alegrías que se llevó el portugués fue ver cómo su compatriota José Mourinho, era quien conducía a su equipo a la final del torneo europeo más prestigioso.
A parte de la simpatía personal que se procesan, Cristiano Ronaldo ha alabado en varias ocasiones la profesionalidad de Mourinho e, incluso, ha declarado que si tiene que venir un nuevo entrenador al banquillo del Real Madrid, él se decanta por el portugués del Inter de Milán.
Ahora, la Liga es la única meta tanto del Real Madrid como del Barça y ambos se aferrarán a ella para que este no haya sido “un año perdido”, en palabras del propio Cristiano Ronaldo.
Con el Camp Nou de luto, los jugadores del Inter de Milán celebraron en el terreno de juego su pase a la final de la Champions League. De repente irrumpió el entrenador interista José Mourinho exultante, con los brazos en alto y señalando a los seguidores ‘neroazzuri’ en lo alto de la grada. El gesto encendió a la afición culé y al portero del Barça, Víctor Valdés, que agarró al portugués del cuello y de la nuca.
Valdés, además, pidió al árbitro que detuviera la celebración de Mourinho, que siguió celebrando con los hinchas del Inter de Milán el pase a la final de la Champions en el Bernabéu. Encender los aspersores del césped fue la solución para echar, cuanto antes y sin arriesgar, a los jugadores y cuerpo técnico del Inter de Milán del campo.
La muralla ultradefensiva del Inter de Milán empequeñeció al Barcelona y le alejó de su máxima ilusión: jugar la final de la Champions League en el Santiago Bernabéu. El campeón de Europa fue incapaz de meterle mano al conjunto de Mourinho, que jugó con diez durantes más de 60 minutos. Sólo un gol de Piqué al final del partido volvió a encender al Camp Nou, pero ya era demasiado tarde. Bayern e Inter se jugarán la gloria el próximo 22 de mayo en Madrid.
No pudo desplegar su juego el Barcelona, debido a la buena estrategia defensiva del Inter. Fue un ‘catenaccio’ puro en el que hicieron muy bien lo suyo, es decir, defender, dar patadas al balón para alejarlo de Júlio César y usar toda la agresividad posible, no siempre la permitida, en su fin. Al final, el Inter tenderá una final que se medio ganó en la ida, donde sí jugó al fútbol, mientras que el Barcelona tendrá que esperar para conseguir su cuarta Champions.
La afición cumplió y llegó al Camp Nou bastante antes de lo que es habitual. El ambiente fue el de las grandes noches y el equipo quiso responder de inicio, aunque no salieron bien las cosas salvo en los cinco primeros minutos y los diez últimos. Pedro fue el más incidente y quien probó fortuna en los primeros minutos, aunque sus disparos no encontraron el arco de Júlio César.
Sin posesión del balón alguna, el Inter se replegó atrás y consiguió cerrar todos los espacios entre líneas, por lo que Xavi se vio negro a la hora de intentar encontrar algún buen pase para sus compañeros. Tanto Guardiola como Mourinho innovaron en sus onces. Por parte blaugrana, Touré se sumó a Piqué y Milito como tercer central, con un Alves que ocupó todo el carril derecho blaugrana.
El portugués diseñó un once muy defensivo, con el mismo esquema que en Milán pero a la vez muy diferente, ya que el rumano Chivu, defensa, jugó de presunto extremo izquierdo en lugar de Pandev, un hombre con gol. Así, el guión estaba claro. Movimiento de pelota por parte del Barcelona y a verlas venir por parte italiana.
“Es una ilusión y objetivo que tenemos. Intentar pasar esta eliminatoria, llegar a la final y ganarla, es una ilusión que tenemos, sí”, manifestó. “No somos obsesivos, y quien quiera atribuirse dotes de psicólogo de pacotilla, que diga lo que quiera”, añadió en referencia a Mourinho antes de la comida de directivas con el Inter.
Laporta matizó después que lo que hay es una “gran ilusión” por intentar estar en la final y ganar la ‘Champions’ por segundo año consecutivo. “Tenemos una gran ilusión como equipo que está practicando un fútbol de gran nivel y que está considerado uno de los mejores del mundo y ostenta los títulos de campeón del mundo de clubes y de ‘Champions’”, recordó.
“Tenemos un reto muy grande, de llegar a la final con opciones de conseguir títulos. Falta el esfuerzo final. Es un reto deportivo y quien intente hablar de otras cuestiones, se equivoca y supongo que lo hace para provocar”, añadió en este sentido.
Sin embargo, Laporta aseguró que lo importante era “ovacionar” al Barcelona pase lo que pase esta noche. “Creo que este equipo lo merece. Ha hecho que la afición se movilice porque lo da todo. Nos han asegurado, con su actitud, que lo darán todo y que se dejarán la piel. Pase lo que pase, el técnico y jugadores merecen una gran ovación al término del partido”, espetó.
Laporta también habló de la presencia de Figo en el banquillo del Inter de Milán. “Figo es bien recibido como representante del Inter. Si el Inter decide que tiene que estar en el banquillo, no tenemos nada que decir”, señaló. Pidió, por si acaso, respeto a la afición blaugrana, “la mejor del mundo por ser pasional pero cívica”, manifestó.
El gran espectáculo de la Champions llega esta noche al Camp Nou. El Barça afronta ante el Inter de Milán su mayor desafío: remontar el 3-1 de la ida y meterse en la ansiada final del Bernabéu.
El campeón ha preparado una gigantesca campaña mediática y la afición se ha volcado con el equipo para hacer posible la ‘remuntada’. El pasado sábado, tras el partido frente al Xerez, los jugadores del Barça cambiaron sus camisetas por otras en las que se leía: “Nos dejaremos la piel. El miércoles todos al Camp Nou. Remuntada”. Desde entonces, la ‘web’ del equipo está adornada con el logotipo ‘remuntada’, al igual que el canal Barça TV.
Por si fuera poco, con todos los asientos ya ocupados, el Camp Nou exhibirá uno de sus legendarios mosaicos con los colores del club. Los protagonistas también van caldeando el ambiente, como el defensa Gerard Piqué, que ha declarado que esta noche quiere que los jugadores del Inter “odien la profesión”.
La afición ha respondido a la petición de apoyo, con una apuesta mayoritaria de 3-0 según el sondeo de ‘Sport’. Así, numerosos son ya los grupos que se han creado en Internet con eslóganes como: ‘La Remuntada’, ‘Yo también golearé al Inter desde la grada del Camp Nou’, ‘¡Força Barça! Con un par, a Madrid’ o ‘¡Pasaremos!’. Como muestra de su incondicionalidad, las peñas barcelonistas han preparado una comitiva para escoltar al Barça desde el hotel hasta el campo.
Pero el Inter de Milán no va a poner las cosas fáciles al Barça. La proximidad geográfica, la gran comunidad italiana que vive en la Ciudad Condal junto con la importancia del partido ha propiciado que 5.000 ‘tifossi’ estén en el Camp Nou para hacer frente a la presión blaugrana y representar al Inter. Pero con Mourinho en el banquillo la tranquilidad italiana es notable; atendiendo a las estadísticas, el Barça sólo le ha metido diez goles en cuatro años que se resumen en siete enfrentamientos (cuatro con el Chelsea y tres con el Inter). Ninguno de Messi, que lleva, por cierto, cuatro partidos sin marcar.
El presidente del Inter de Milán, Massimo Moratti, ha opinado sobre el árbitro del partido, el belga Frank de Bleeckere, tras la polémica con el colegiado portugués en la ida. “El Barça quiere llegar a la final a toda costa y está intentando presionar al árbitro”, afirma Moratti.
“Para nosotros, llegar a la final es un sueño, porque hace más de cuarenta años que no lo conseguimos. Pero el Barça ya cumplió su sueño en Roma y para ellos esto se ha convertido en una obsesión, que se llama Madrid y Santiago Bernabéu”, dijo Jose Mourinho en la sala de prensa del Camp Nou, en vísperas de la vuelta de las semifinales de la Champions que su equipo, el Inter, disputará frente al Barcelona.
“Cuando digo que es una obsesión sé de lo que hablo”, precisó. “Yo estaba en 1997 trabajando en el Barça como traductor y acudí a la final de Copa que jugamos en el Bernabéu frentre al Betis. Entonces entendí todo lo que significaba ese partido. Parecía que habíamos ganado la Copa del Mundo. Fue una alegría impresionante pasear la senyera y oír el himno del Barça en ese estadio. Por eso hablo de obsesión. Es antimadridismo. Si eso pasó en la Copa, imagínate cómo será en una Champions. Y no quiero que se tome esto como una crítica”.
Mourinho confirmó que “Sneijder está bien y jugará. Rendirá al máximo los 90 minutos. Ha tenido pequeños problemas, pero está ansioso por jugar y aunque quedan partidos importantes en la Liga y la final de Copa, tengo que arriesgarme. No puedo hacer otra cosa”.