Sexo, drogas, alcohol y fútbol
- Wednesday, December 9, 2009, 18:20
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Sexo, drogas, alcohol…y fútbol. Esa es la polémica combinación de la que ha sido acusada la selección rusa. La televisión estatal afirma que los Arshavin y compañÃa organizaron orgÃas entre alcohol y drogas en las horas previas a los encuentros clasificatorios para el Mundial. Ni que decir tiene que no lograron alcanzar su objetivo.
El caso más grave es el del encuentro de vuelta de la repesca mundialista entre Rusia y Eslovenia. Los hombres de Guus Hiddink no lograron clasificarse por la vÃa directa para jugar en Sudáfrica, asà que tuvieron que recurrir a una eliminatoria contra Eslovenia.
En la ida, vencieron 2-1, marcador más que ajustado que deberÃa haber preocupado a sus integrantes. DeberÃa, pero no lo hizo. Según el dirario moscovita Tverskaya Street, las habitaciones del hotel esloveno en el que se alojó la selección rusa se convirtieron en una especie de local de alterne. Prostitutas, alcohol y drogas poblaron las estancias de algunos de sus jugadores más importantes.
“Yo les preparé las pipas. Hay que estar loco para furmar de esa manera antes de un partido, asà que les dije que no iba a darles más. Ellos siguieron bebiendo y jugando a las cartas”, explica uno de los trabajadores del hotel. La fiesta se pudo alargar hasta las cuatro de la mañana según la televisión estatal rusa. Al dÃa siguiente Rusia cayó 1-0 ante Eslovenia, dio la sorpresa de la repesca y se quedó fuera del Mundial entre fuertes crÃticas por el mal partido disputado.
Según otros medios de comunicación, ésta no se tratarÃa de la primera ocasión en la que los rusos se desmelenaron. En otros encuentros clasificatorios como ante Alemania, se habrÃan repetido estas escenas de lujuria y descontrol previas al choque.
Los jugadores, mientras tanto, niegan las acusaciones y se refugian entre el silencio y las teorÃas conspiratorias. “Esto es pura basura. Nadie bebe o fuma”, comenta su estrella, Arshavin, actual delantero del Arsenal quien también apunta a una mano negra para desestabilizar a la selección rusa más prometedora (alcanzó las semifinales de la Eurocopa) de los últimos 10 años.


