Cerca de un millar de aficionados del Anderlecht invadieron el césped de San Mamés al finalizar el choque entre el Athletic y el equipo belga, y se enfrentaron en una batalla campal con seguidores del equipo local en pleno césped del estadio bilbaíno.
Los hechos comenzaron al concluir el choque y con el estadio prácticamente vacío, cuando más de la mitad de los dos mil hinchas que llenaban el fondo Sur del estadio bilbaíno entraron en el terreno de juego, en parte, para evitar el intercambio de lanzamientos que se estaban cruzando las dos aficiones.
Los más radicales cruzaron todo el campo y fueron en busca de los aficionados del Athletic que se ubican en el fondo Norte. Ahí comenzaron los golpes y las carreras, mientras los encargados de la seguridad del club intentaban impedir que la situación llegase a mayores.
En la sala de prensa, el entrenador del Anderlecht, Ariel Jacobs, dijo que los hechos han podido producirse debido “al estado de euforia” de sus aficionados aunque los calificó de lamentables.
Caparrós, por su parte, indicó que “es una pena para el fútbol” que pasen este tipo de acontecimientos “en un partido que es un espectáculo”. “El fútbol tiene que ser una fiesta. Esto no es bueno para el fútbol y es una pena”, concluyó Caparrós.
El partido de San Mames entre el Athletic Club y el Anderlecht nos va a permitir ver por primera vez en España, a la nueva sensación del fútbol europeo, Romelu Lukaku, un chaval de sólo 16 años, actual pichichi de la liga belga con 12 goles, que está llamado a convertirse en una estrella.
Dotado de un físico portentoso, 1.92 y 94 kilos y un 49 de pie, lo tiene todo para triunfar. Es potente, es rápido, con desborde, tiene un buen golpeo desde fuera del área (es zurdo, pero maneja bien las dos piernas), impecable en el juego aéreo y con olfato para definir. Le gusta caer a la banda izquierda, desde donde es capaz de asistir con precisión. Aunque todavía tiene aspectos técnicos por pulir, como los controles, el uno contra uno o el juego de espaldas, estamos sin duda ante un diamante en bruto.
Con la cabeza bien amueblada y bien asesorado por su padre, el ex futbolista congoleño Roger Lukaku, Romelu forma parte de un proyecto creado por los dirigentes del Anderlecht en 2007 llamado Purple Talents Project (el proyecto de los talentos purpuras), cuyo objetivo es formar jugadores combinando el fútbol con los estudios. De hecho, aquel jugador que no rinda en clase, se puede quedar incluso sin jugar.
Romelu estudia en un instituto, que tiene un acuerdo de colaboración con el Anderlecht, que le permite faltar a clase un par de días por semana para poder entrenar. Eso sí, los estudios son lo primero, al menos por ahora, como lo demuestra el hecho de que a pesar de ser el máximo goleador y la principal atracción de la liga belga, Lukaku se ha perdido algún partido por tener que asistir a exámenes, por ejemplo el choque ante el Círculo de Brujas, un viernes por la tarde, porque tenía examen de religión.