No viene el Barça a meter otro 2-6, llega un Mallorca en pleno estado de forma dispuesto a amargarle otra tarde a la afición blanca en general y a Florentino Pérez en particular.
El presidente blanco tiene muchas espinas clavadas de su anterior etapa. Una de ellas se llama Real Club Deportivo Mallorca. Y no es ninguna casualidad. El equipo bermellón perpetró en el pasado auténticas humillaciones como un 1-5 con Eto’o en plan estelar y otra goleada cuando el proyecto de Queiroz agonizaba.
Tiempos pasados, pero en los más recientes el Mallorca también ha sacado a pasear su ambición por Chamartín. Hace unos meses, sin ir más lejos, con un bello gol de Cléber Santana y una última estocada a la era pregaláctica. La noticia deportiva son las vueltas de los dos centrocampistas. El regreso del brasileño Kaká no conduce a la duda a Manuel Pellegrini. El técnico chileno descarta regresar a los cuatro delanteros con los que inició la temporada, con mucho gol pero poco orden. Su planteamiento táctico no se moverá, aunque mantiene la verticalidad de su equipo.