Uruguay cerró hoy un periodo de veinte largos años sin ganar un partido mundialista al imponerse a Sudáfrica (0-3) con dos tantos de Diego Forlán y otro postrero de Álvaro Pereira, una victoria que deja a los charrúas a un paso de obtener el visado para los octavos de final.
Recibió la pelota Forlán en tierra de nadie, caracoleó con ella pegada a la bota derecha y vio un hueco donde nadie veía nada para inventarse un disparo desde fuera del área que se coló tan ajustado en la meta sudafricana que de volar un centímetro más arriba hubiese sido escupido por el larguero.
Era el minuto 24 y Uruguay venía de intentarlo por medio de Suárez, después de que sobre el tapete del Loftus Versfeld hubiesen desplegado boca arriba sus cartas ambos entrenadores, sin sorpresas, con los onces anunciados, pero que no devinieron en el juego que hubiera sido predecible.
Salieron los dos equipos dispuestas a hacerse con la pelota, a dominar la zona ancha y a negarle a los mejores jugadores esos destellos de genialidad que los distinguen del resto.
Forlán jugaba muy cerrado, sin espacios para girarse y encarar, mientras que Tabárez envió a sus tres delanteros, Forlán, Suárez y Cavani, a presionar la salida de la pelota de los sudafricanos, que optaban por rifarla en desplazamientos largos.
El resultado fue un partido de ida y vuelta, tenso, vivo, con llegadas a ambas áreas pero sin verdaderas ocasiones de gol hasta que Forlán encontró la red.
Uruguay tiene algo de lo que carece Sudáfrica: oficio, lo que sumado al mayor talento de sus jugadores y a la interpretación milimétrica que hicieron de las instrucciones de su entrenador, sirvió para negarle la pelota a Sudáfrica y también las ocasiones de gol, que se contaron con los dedos de una mano.
Tuvo una Mphela al filo del descanso, tras conseguir cabecear un centro de Modise, que se perdió muy cerca del palo de Muslera, vestido de naranja fluorescente y muy poco exigido durante los noventa minutos.
Sudáfrica salió de la caseta revitalizada, quizás tras rememorar en los vestuarios cómo supieron metamorfosearse en el descanso de su debut mundialista frente a México, quizás comprometida con el esfuerzo de la grada, volcada en soplar sus vuvuzelas.
Sin embargo, salió también sobreexcitada, a su juego le faltó temple, pausa, y nunca encontró como hacerle daño a la defensa ‘charrúa’ comandada por Lugano y Godín, muy sólida todo el partido, tal y como lo había estado en su debut frente a Francia.
Uruguay mantuvo un orden casi militar atrás y Tabárez dio libertad absoluta a sus hombres más adelantados, que salían a la contra, cambiaban arbitrariamente de posición y veían cada vez más cerca la meta de los ”Bafana”.
Pudo haber sido Suárez, que tuvo un par de ocasiones; o incluso Cavani, discreto toda la noche pero que también tuvo las suyas, sin embargo quien volvió a marcar fue Forlán, de penalti y tras la expulsión del meta Khune, castigada su falta con roja directa.
Con un hombre más y dos goles arriba, Uruguay sólo tuvo que dejar pasar los minutos y esperar hasta que cayó el tercero, obra de Pereira a pase de Suárez, para volver a cantar un victoria en un Mundial, la cual sucede a aquella que logró en Italia 1990 frente a a la República de Corea, con el solitario gol de Fonseca.
La selección de Francia no pudo llegar al gol, aunque lo intentó con energía, la de Uruguay no supo cómo hacerlo y empataron en su debut en el Mundial, aunque para los uruguayos el resultado tuvo mejor sabor de boca porque jugaron los últimos diez minutos del partido con un futbolista menos tras la expulsión de Nicolás Lodeiro.
En el inicio del partido el equipo francés, subcampeón de la anterior Copa del Mundo de Alemania 2006, tomó la iniciativa, frente a una selección uruguaya nerviosa, y algo insegura para los marcajes. Varios de los futbolistas celestes perdieron repetidamente la vertical y se fueron al césped del Green Point Stadium, como si se hubieran equivocado al elegir las botas a utilizar en un campo húmedo y rápido.
La primera jugada de riesgo del partido llegó a los 7 minutos cuando Ribéry escapó a la marca de Mauricio Victorino por la banda izquierda del ataque galo y su centro bajo pasó muy cerca de la pierna derecha de Abou Diaby. Un susto grande para el portero uruguayo Fernando Muslera. Los celestes no encontraron el balón en los primeros minutos y vieron cómo Nicolas Anelka cabeceó un balón que pasó cerca de la portería uruguaya.
Sin embargo, a los quince minutos de juego apareció, por primera vez, el goleador Diego Forlán, Balón de Oro como máximo goleador de Europa hace dos temporadas. El rubio delantero del Atlético de Madrid recogió un balón en la mitad del campo rival, encaró a diagonal hacia la portería gala y sacudió su pierna derecha para sacar un remate potente y colocado que con gran esfuerzo desvió el portero Hugo Lloris.
El cuerpo técnico de la selección de fútbol de Uruguay cuenta con que el goleador de la plantilla Diego Forlán estará el 17 de mayo en Montevideo para el inicio de los entrenamientos de cara al Mundial, aunque su equipo, el Atlético de Madrid, dispute el 19 de mayo la final de la Copa del Rey en España.
“Tenemos bien claro que nos regimos por las normas de la FIFA, por ello todos los futbolistas deberán estar a disposición a partir del 17 de mayo en Montevideo”, afirmó Mario Rebollo, tercer entrenador de la plantilla uruguaya.
“Los mismo sucede con Diego (Forlán). No hemos recibido ningún pedido especial del club, pero FIFA dejó bien claras las reglas”, agregó el colaborador del seleccionador uruguayo Oscar Washington Tabárez en declaraciones al diario ‘Últimas Noticias’ de Montevideo. El Atlético de Madrid y el Sevilla se enfrentarán el 19 de mayo en la final de la Copa del Rey. Forlán, Bota de Oro como máximo goleador europeo en la pasada temporada, marcó el pasado jueves el gol del Atlético de Madrid en la derrota a domicilio por 1-2 frente al Liverpool inglés que supuso el pasaje de los españoles a la final de la Liga de Europa, tras 24 años.
Rodeado de decenas de hinchas, el delantero Álvaro Recoba firmó un contrato por tres años con Danubio, el club donde inició su carrera como futbolista en Uruguay. Desde una hora antes de la rúbrica del contrato en la sede de Danubio, en Montevideo, los aficionados llenaron el local y vitorearon al jugador a su llegada. “Estoy en mi casa, estoy de vuelta y ojalá que todo sea para bien”, señaló.
El delantero, de 33 años, tuvo una destacada carrera en el Danubio y luego en el Nacional, entre 1993 y 1997 cuando fue traspasado al Inter de Milán, donde permaneció casi una década. El ‘Chino’ brilló en el Inter durante varios años, pese a los altibajos y lesiones que lo acosaron, al igual que en la selección de su país, a la que defendió entre 1995 y 2007.
Durante su trayectoria con el Inter, el equipo lo cedió al Venecia y en su última temporada en Italia al Torino. En 2008, Recoba llegó al Panionios de Grecia y defendió al club hasta principios de diciembre. “Va a haber un antes y un después, instituciones humildes como el Danubio van creciendo poco a poco, pero la actitud del ‘Chino’ es fundamental para seguir haciendo crecer al club”, comentó el presidente Arturo Del Campo.
Los partidos del fin de semana aclararon el panorama para algunas selecciones, como Francia y Uruguay, que ganaron a domicilio, pero dejaron abiertas las opciones en los otros tres duelos de repesca, además de que Sudán acogerá un choque ”de alto riesgo” entre las dos selecciones africanas. Los de Raymond Domenech consiguieron un triunfo por la mínima en Dublín gracias al gol de Nicolás Anelka, mientras que Portugal viaja a Bosnia con sólo un tanto de renta, lo mismo que Rusia, aunque en su caso con un engañoso 2-1, y el Ucrania-Grecia está cien por cien abierto tras el 0-0 de Atenas.
Egipto y Argelia, repesca imprevista en Sudán
Más allá de Europa, la zona africana vivirá una repesca imprevista, ya que Egipto y Argelia deberán jugar en Sudán un partido de desempate después de que los ”Faraones” se impusiesen por 2-0 el pasado sábado en el último partido de la fase de grupos que enfrentó a ambos. La victoria, lograda con un gol en el descuento de Emad Meteab, provocó que ambas selecciones terminaran empatadas a todo en su grupo de clasificación.
Las celebraciones en Egipto provocaron serios incidentes, con quema de coches y de mobiliario urbano, la misma reacción que se produjo en zonas de Francia con importante colonia argelina, en este caso por el enfado. De hecho, antes del partido, los locales atacaron el autobús del equipo visitante y algunos jugadores argelinos se quejaron de que la FIFA no suspendiera el encuentro por razones de seguridad, mientras que los egipcios aseguraron que todo estuvo orquestado por los propios argelinos. El máximo organismo del fútbol ha hecho un llamamiento a la calma y Sudán prepara un despliegue de seguridad para el encuentro que se disputará en Omdurman (18.30 hora española) con 15.000 policías, para frenar a los 9.000 aficionados que se deslazarán de cada país, además de las 17.000 entradas para los locales.
En el aspecto deportivo, Argelia busca su tercera participación en Mundial tras las consecutivas de 1982 y 86. Mientras, Egipto fue el primer país del continente en participar, cuando en 1934, tras la renuncia de Turquía, jugó un partido. A partir de ahí, vivió una competición irregular al haber tenido que llevar a cabo las fases de clasificación en otras zonas, por lo que no disputó su segundo encuentro mundialista hasta Italia 90.
Costa Rica busca el milagro
La última selección en clasificarse saldrá del duelo que disputarán (00.00 hora española) en el Centenario de Montevideo Uruguay y Costa Rica, que disputan la repesca entre las zonas americanas. El 0-1 logrado por la albiceleste en San José, les concede una importante ventaja, pero los ‘ticos’ no pierden la esperanza y buscan el que sería su cuarto Mundial, consiguiendo la hazaña de estar en la cita por tercera ocasión consecutiva.
Mientras, los uruguayos, dos veces campeones del mundo (1930 y 1950), afrontan su tercer ‘play-off’ tras perderse la cita de 2006 al caer con Australia. El periplo de una de las selecciones históricas ha sido, sin embargo, discreto en las citas decisivas, ya que no alcanza ni los cuartos de final desde 1966. Liderados por Diego Forlán, esperan hacer valer su ventaja, aunque a los ‘ticos’ no les asusta la presión de los 60.000 seguidores que abarrotarán el estadio. “Es la última oportunidad, la última molécula de oxígeno, hay que pegar y sobrevivir. Tenemos 90 minutos para ir a la Copa del Mundo y yo creo plenamente que se puede”, asegura el seleccionador su brasileño, René Simoes.
Partidos de repesca:
Zona Europea:
Ucrania-Grecia 0-0 (Ida).
Bosnia-Herzegovina-Portugal 0-1.
Eslovenia-Rusia 1-2.
Francia-República de Irlanda 1-0.
Zona Conmebol-Concafaf:
Uruguay-Costa Rica 1-0.
Zona Africana:
Argelia-Egipto.